COVID-19 alteró los patrones de enfermedades respiratorias en Nueva Zelanda y el efecto persiste
Un estudio observacional analizó más de 10 millones de consultas médicas en Nueva Zelanda entre 2018 y 2023 y encontró que la pandemia de COVID-19 disrumpió los patrones estacionales de enfermedades respiratorias en atención primaria, con efectos que continúan hasta hoy.
Una pandemia que cambió el calendario de las enfermedades respiratorias #
Antes de la llegada del SARS-CoV-2, las enfermedades respiratorias seguían un ritmo predecible: aumentaban en invierno y disminuían en verano, año tras año, con pocas variaciones. Un estudio publicado en BMJ Open revela que ese patrón fue profundamente alterado en Nueva Zelanda durante y después de la pandemia de COVID-19, y que las consecuencias aún no han desaparecido.
La investigación, de diseño observacional y de cohorte retrospectiva, utilizó un algoritmo de procesamiento de lenguaje natural (NLP, por sus siglas en inglés) para analizar notas clínicas de consultas médicas en atención primaria. Este tipo de herramienta permite extraer información tanto cuantitativa como cualitativa de registros electrónicos de salud, lo que amplía considerablemente la capacidad de análisis en comparación con los métodos tradicionales.
Qué se analizó y cómo #
El estudio procesó registros electrónicos de 37 consultorios de medicina general distribuidos en ocho distritos de Aotearoa, Nueva Zelanda, abarcando zonas urbanas y rurales. El período de análisis se extendió desde 2018 hasta finales de 2023, lo que permitió comparar la situación prepandémica, el período de pandemia activa y la etapa posterior.
En total, el algoritmo de NLP procesó 10 421 399 interacciones médicas únicas. De ese universo, el 15,1% (1 573 631 consultas) estuvo relacionado con algún problema respiratorio. Según los autores, este porcentaje varió de manera notable a lo largo del tiempo: representó el 14,2% en 2018 y el 13,7% en 2019, pero alcanzó un pico del 25,2% en 2022, el año en que el SARS-CoV-2 circuló ampliamente en el país tras el levantamiento de las restricciones fronterizas.
Qué encontraron los investigadores #
El estudio observó que, antes de la pandemia, las consultas por enfermedades respiratorias mostraban una variación estacional consistente y con poca dispersión entre años. Sin embargo, el cierre de fronteras de Nueva Zelanda y la posterior llegada masiva del SARS-CoV-2 generaron una ruptura significativa de esos patrones estacionales en todos los grupos de enfermedades respiratorias analizados.
Los autores señalan que los patrones varían de forma marcada según el tipo de enfermedad respiratoria. Si bien la magnitud de esa variación ha disminuido con el tiempo, el estudio concluye que los patrones previos a la COVID-19 aún no se han recuperado completamente en la atención primaria de Nueva Zelanda.
Este fenómeno podría explicarse, en parte, por la reducción temporal de otros virus respiratorios durante el período de aislamiento social y cierre de fronteras, seguida de un rebote inusual cuando las restricciones se levantaron. Sin embargo, los autores no especifican en el resumen disponible los mecanismos exactos detrás de cada grupo de enfermedades.
Qué significa esto más allá de Nueva Zelanda #
La relevancia de este estudio no se limita a un solo país. La pandemia de COVID-19 fue un evento global, y los sistemas de atención primaria de toda América Latina también experimentaron cierres, restricciones de movilidad y cambios drásticos en la demanda de servicios de salud. La posibilidad de que los patrones de presentación de enfermedades respiratorias hayan cambiado de forma duradera es una pregunta abierta que los sistemas de salud de la región deberían considerar al planificar recursos, campañas de vacunación y capacidad hospitalaria estacional.
Además, el uso de procesamiento de lenguaje natural para analizar notas clínicas a gran escala representa una metodología que podría replicarse en otros contextos para monitorear tendencias de salud de manera más eficiente.
Limitaciones del estudio #
El estudio tiene limitaciones importantes que deben considerarse. Los datos provienen de 37 consultorios que consintieron participar, lo que podría no ser representativo de toda la población de Nueva Zelanda. Además, al tratarse de un diseño observacional, no es posible establecer relaciones de causalidad directa. El resumen disponible no detalla si se controlaron variables como edad, condiciones preexistentes o diferencias socioeconómicas entre los participantes.
Conclusión #
Según este estudio publicado en BMJ Open, la pandemia de COVID-19 dejó una huella duradera en la forma en que las enfermedades respiratorias se presentan en los consultorios de atención primaria de Nueva Zelanda. Comprender estos cambios es clave para adaptar los sistemas de salud a una nueva realidad epidemiológica.
Si usted presenta síntomas respiratorios o tiene dudas sobre su salud, consulte siempre con un médico u otro profesional sanitario calificado antes de tomar cualquier decisión.
Fuente original: BMJ Open
Artículo divulgativo reescrito en español por PulsoSano. Consulta el original para detalles técnicos y referencias bibliográficas completas.
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