Trastorno por uso de cannabis: qué se sabe sobre sus riesgos según el CDC
El CDC advierte que el trastorno por uso de cannabis puede afectar la atención, la memoria y el aprendizaje, y que la concentración de THC en los productos ha aumentado significativamente en las últimas décadas, elevando el riesgo de consecuencias negativas.
Un trastorno que va más allá del consumo recreativo #
Cuando se habla de cannabis, es común centrarse en sus efectos inmediatos, pero según información publicada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, las personas que desarrollan un trastorno por uso de cannabis pueden enfrentar consecuencias más amplias, entre ellas dificultades con la atención, la memoria y el aprendizaje.
Este trastorno no solo implica consumir cannabis con frecuencia: también puede manifestarse como la necesidad de usar cantidades cada vez mayores, o productos con mayor concentración de la sustancia activa, para obtener el mismo efecto.
El THC: más potente que antes #
El tetrahidrocannabinol (THC) es el principal compuesto psicoactivo del cannabis. Según el CDC, cuanto mayor es la concentración de THC en un producto, más intensos pueden ser sus efectos sobre el cerebro.
Lo que preocupa a los investigadores es que esa concentración ha crecido de forma notable. Un estudio citado por el CDC analizó muestras de cannabis a lo largo del tiempo y encontró que la concentración promedio de delta-9 THC —la forma principal de THC en la planta— casi se duplicó: pasó de un 9% en 2008 a un 17% en 2017. Y eso no es todo: otro estudio que examinó productos disponibles en dispensarios en línea en tres estados de EE. UU. con uso adulto legal no médico encontró una concentración promedio de THC del 22%, con un rango que iba del 0% al 45%.
Es decir, los productos que hoy circulan en el mercado pueden ser considerablemente más potentes que los de hace apenas una o dos décadas.
Métodos de consumo que amplifican el riesgo #
No solo importa qué se consume, sino cómo. El CDC señala que ciertos métodos de uso, como el “dabbing” (inhalación de concentrados a alta temperatura) y el vapeo de concentrados, pueden entregar niveles muy elevados de THC al organismo.
Estos concentrados reciben distintos nombres en el mercado: extracto, aceite de hash de butano, cera, “shatter”, BHO, “budder”, “taffy” y resina viva, entre otros. Su presentación varía, pero su característica común es una potencia significativamente mayor que la del cannabis en forma de flor.
Los productos con altas concentraciones de THC, según el CDC, pueden generar efectos intoxicantes más intensos y aumentar el riesgo de sobreconsumo.
Lo que la ciencia aún no sabe #
A pesar de los datos disponibles, los investigadores reconocen que aún no se conoce con precisión el alcance total de las consecuencias de exponer el cuerpo y el cerebro a concentraciones elevadas de THC, ni cómo el aumento reciente en esas concentraciones afecta el riesgo de desarrollar el trastorno por uso de cannabis.
Sin embargo, el CDC señala que existe evidencia moderada de que el consumo de cannabis con alta concentración de THC por parte de adolescentes y adultos jóvenes se asocia con el uso continuado y con el desarrollo futuro de síntomas y trastornos de salud mental. Esta asociación es especialmente relevante para las poblaciones más jóvenes, cuyo cerebro aún está en desarrollo.
Limitaciones de la información disponible #
Es importante tener en cuenta que gran parte de los datos sobre concentraciones de THC provienen de estudios realizados en contextos específicos, como dispensarios legales en ciertos estados de EE. UU. Las condiciones del mercado en América Latina pueden diferir considerablemente, y la investigación sobre los efectos a largo plazo del cannabis de alta potencia sigue siendo un campo en desarrollo.
Qué hacer con esta información #
Conocer los riesgos asociados al trastorno por uso de cannabis es un primer paso importante, pero no reemplaza la orientación de un profesional de la salud. Si usted o alguien cercano tiene preguntas sobre el consumo de cannabis, sus efectos o posibles señales de alerta, lo más recomendable es consultar con un médico o especialista en salud mental que pueda ofrecer una evaluación personalizada.
Fuente: CDC – Cannabis Use Disorder
Preguntas frecuentes
¿Qué es el trastorno por uso de cannabis?
Según el CDC, es una condición en la que una persona puede necesitar consumir cantidades cada vez mayores de cannabis o productos más potentes para obtener el mismo efecto, y puede estar asociada a problemas con la atención, la memoria y el aprendizaje.
¿Ha aumentado la potencia del cannabis con el tiempo?
Sí. Un estudio citado por el CDC encontró que la concentración promedio de THC casi se duplicó entre 2008 y 2017, pasando del 9% al 17%, y que productos en dispensarios en línea pueden alcanzar concentraciones promedio del 22%.
¿Los jóvenes tienen más riesgo con el cannabis de alta potencia?
El CDC señala que existe evidencia moderada de que el consumo de cannabis con alta concentración de THC en adolescentes y adultos jóvenes se asocia con el uso continuado y con el desarrollo futuro de síntomas y trastornos de salud mental.
¿Qué métodos de consumo de cannabis son más riesgosos?
Según el CDC, métodos como el dabbing y el vapeo de concentrados pueden entregar niveles muy altos de THC al organismo, lo que aumenta el riesgo de efectos intoxicantes intensos y sobreconsumo.
Fuente original: MedlinePlus News (NIH)
Artículo divulgativo reescrito en español por PulsoSano. Consulta el original para detalles técnicos y referencias bibliográficas completas.
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