Etiopía: estudio evalúa la gobernanza multisectorial en emergencias de salud pública
Un estudio de métodos mixtos realizado en Etiopía evaluó la madurez institucional de la gobernanza multisectorial para emergencias de salud pública. Aunque el país cuenta con marcos normativos funcionales, persisten brechas significativas entre las políticas y su aplicación real, especialmente a nivel subnacional.
Contexto: por qué importa la gobernanza en emergencias sanitarias #
Cuando ocurre una emergencia de salud pública —ya sea un brote epidémico, una sequía que amenaza la seguridad alimentaria o una catástrofe natural— los sistemas de salud no pueden actuar solos. Se requiere la coordinación de múltiples sectores: salud, gestión del riesgo de desastres, agricultura, ganadería, academia y organismos internacionales de cooperación. Esta coordinación, conocida como gobernanza multisectorial, determina en gran medida la rapidez y eficacia con que un país puede responder ante una crisis.
Sin embargo, la existencia de marcos normativos y plataformas de coordinación no garantiza que funcionen bien en la práctica. La brecha entre lo que dice el papel y lo que ocurre en el terreno es uno de los problemas más documentados en salud pública global, y Etiopía no es la excepción. Un nuevo estudio publicado en la revista PLOS Global Public Health en julio de 2026 se propuso examinar precisamente esa brecha.
Qué se investigó y cómo #
El estudio, liderado por Sileshi Demelash Sasie y colaboradores, fue financiado por la Alianza para la Investigación en Políticas y Sistemas de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con apoyo adicional del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS y fondos del Gobierno de Alemania. La investigación fue conducida entre julio y septiembre de 2025 en Etiopía.
Los investigadores emplearon un diseño de métodos mixtos secuencial, combinando datos cuantitativos y cualitativos. La parte cuantitativa consistió en una encuesta transversal aplicada a 74 partes interesadas provenientes de instituciones vinculadas a la preparación y respuesta ante emergencias, incluyendo representantes de los sectores de salud, gestión del riesgo de desastres, agricultura, ganadería, academia y organismos asociados. La tasa de respuesta alcanzó el 92,5%, lo que los autores consideran un indicador de alta participación.
La gobernanza fue evaluada en siete dominios predefinidos mediante escalas de Likert de 5 puntos, y los resultados se clasificaron en categorías descriptivas de madurez institucional. Paralelamente, se realizaron entrevistas a informantes clave seleccionados intencionalmente, cuyos datos cualitativos fueron analizados temáticamente para contextualizar y explicar los hallazgos numéricos.
Qué encontró el estudio #
Según los autores, la puntuación general de madurez de gobernanza percibida fue de 3,31 sobre 5, lo que corresponde a la categoría predefinida de nivel “funcional”. La mayoría de los dominios de gobernanza evaluados también fueron calificados como funcionales, con una excepción notable: la implementación del marco normativo fue clasificada en el nivel “emergente”, es decir, aún en desarrollo.
Los hallazgos cualitativos revelaron que las directrices nacionales y las plataformas de coordinación eran ampliamente reconocidas por los participantes, pero su aplicación variaba considerablemente según el nivel administrativo. Entre los desafíos persistentes identificados por los investigadores se destacan:
- Ambigüedad de roles: falta de claridad sobre las responsabilidades de cada institución.
- Prácticas inconsistentes de coordinación y reporte: los mecanismos no se aplican de manera uniforme.
- Mecanismos de retroalimentación débiles: la información no fluye adecuadamente entre niveles.
- Implementación desigual de marcos legales y normativos, especialmente en niveles subnacionales, donde la gobernanza frecuentemente dependía de prácticas adaptativas e informales.
En síntesis, según el estudio, Etiopía ha construido una base institucional funcional para la gobernanza multisectorial de emergencias, pero persisten brechas importantes entre las políticas formuladas y su aplicación real en el terreno.
Qué significan estos resultados en términos generales #
Los resultados sugieren que contar con marcos normativos y plataformas de coordinación es un punto de partida necesario, pero no suficiente. La madurez institucional “funcional” indica que el sistema opera, pero con limitaciones que podrían comprometer la respuesta ante una emergencia grave.
La dependencia de prácticas informales a nivel subnacional es particularmente relevante: en contextos de crisis, la improvisación puede ser útil a corto plazo, pero también introduce riesgos de inconsistencia, inequidad en la respuesta y dificultades para rendir cuentas. Los investigadores señalan que fortalecer la orientación operativa, la coordinación, la rendición de cuentas y la implementación en todos los niveles administrativos será esencial para mejorar la preparación y respuesta ante emergencias.
Qué significa para América Latina #
Aunque el estudio se realizó en Etiopía, sus hallazgos resuenan en el contexto latinoamericano. Muchos países de la región cuentan con marcos normativos para la gestión de emergencias sanitarias, pero enfrentan desafíos similares: fragmentación institucional, diferencias en la capacidad de respuesta entre niveles central y subnacional, y dificultades para traducir políticas nacionales en acciones coordinadas en el terreno.
La experiencia de la pandemia de COVID-19 evidenció en América Latina la importancia crítica de la coordinación intersectorial y la claridad de roles entre ministerios, gobiernos locales y organismos internacionales. En ese sentido, los hallazgos de este estudio ofrecen un marco conceptual útil para reflexionar sobre las propias brechas de gobernanza en la región, aunque cualquier extrapolación directa de cifras o conclusiones requeriría investigación específica en cada contexto nacional.
Limitaciones del estudio y lo que falta por confirmar #
El propio diseño del estudio presenta limitaciones que los lectores deben considerar. La muestra de 74 participantes, aunque con una alta tasa de respuesta, representa un número relativamente pequeño de actores institucionales, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos. Además, las puntuaciones de gobernanza se basan en percepciones autorreportadas, lo que introduce un componente subjetivo inherente.
El estudio se realizó en un período específico (julio-septiembre de 2025) y en un contexto nacional particular, por lo que sus conclusiones reflejan una fotografía del momento y no necesariamente la evolución del sistema a lo largo del tiempo. Los datos cualitativos completos no están disponibles públicamente por restricciones éticas impuestas por el Comité de Revisión Institucional de la Universidad de Hawassa, lo que limita la posibilidad de verificación independiente de esa dimensión del análisis.
Finalmente, el estudio no evalúa el desempeño real durante emergencias concretas, sino la percepción de la madurez institucional en condiciones ordinarias, lo que podría diferir de lo que ocurre bajo la presión de una crisis real.
Consulta siempre a un profesional de salud pública #
Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo. Las conclusiones del estudio describen hallazgos sobre sistemas institucionales y no constituyen recomendaciones de política aplicables directamente a ningún país sin un análisis contextualizado. Cualquier decisión sobre reformas en gobernanza sanitaria o preparación ante emergencias debe basarse en evaluaciones específicas realizadas por expertos en salud pública, con conocimiento del contexto local. Si tienes dudas sobre la preparación ante emergencias sanitarias en tu comunidad, consulta con las autoridades de salud de tu país.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la gobernanza multisectorial en salud pública?
Según el estudio, la gobernanza multisectorial en salud pública se refiere a la coordinación entre múltiples sectores —como salud, gestión de desastres, agricultura y organismos internacionales— para prepararse y responder ante emergencias sanitarias de manera conjunta y coordinada.
¿Qué tan bien preparada está Etiopía para responder a emergencias de salud?
Según los investigadores, Etiopía obtuvo una puntuación de madurez de gobernanza de 3,31 sobre 5, clasificada como 'funcional'. El país cuenta con marcos normativos reconocidos, pero persisten brechas en su implementación, especialmente a nivel subnacional.
¿Cuáles son los principales problemas de coordinación identificados en el estudio?
Los autores identificaron ambigüedad de roles institucionales, prácticas inconsistentes de coordinación y reporte, mecanismos de retroalimentación débiles e implementación desigual de marcos legales, particularmente en niveles administrativos locales.
¿Quién financió este estudio sobre gobernanza en emergencias en Etiopía?
El estudio recibió apoyo financiero de la Alianza para la Investigación en Políticas y Sistemas de Salud de la OMS, el Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS y el Gobierno de Alemania, según se indica en el artículo publicado en PLOS Global Public Health.
¿Qué significa que la implementación del marco normativo esté en nivel 'emergente'?
Según las categorías predefinidas del estudio, el nivel 'emergente' indica que la implementación del marco normativo aún está en desarrollo y no ha alcanzado un funcionamiento pleno o consistente, a diferencia de otros dominios calificados como 'funcionales'.
Fuente original: PLOS Global Public Health
Artículo divulgativo reescrito en español por PulsoSano. Consulta el original para detalles técnicos y referencias bibliográficas completas.
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