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Medicina Preventiva Publicado el · 4 min de lectura

OMS: hasta el 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse con nuevas directrices

La OMS publicó directrices actualizadas que identifican factores de riesgo modificables responsables de hasta el 45 % del riesgo de demencia, ofreciendo recomendaciones prácticas para países. Más de 57 millones de personas viven con esta condición en el mundo.

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La demencia: una carga global que puede reducirse #

La demencia no es una enfermedad única, sino un conjunto de síntomas causados por enfermedades del cerebro que afectan la memoria, el pensamiento y la capacidad de funcionar en la vida cotidiana. Según datos citados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus nuevas directrices, más de 57 millones de personas en todo el mundo viven actualmente con alguna forma de demencia, y cada año se diagnostican cerca de 10 millones de casos nuevos.

La enfermedad de Alzheimer es la variante más frecuente: se estima que representa entre el 60 % y el 70 % de todos los casos de demencia. Aunque no existe cura para esta condición, la OMS subraya que una parte significativa del riesgo de desarrollarla podría modificarse mediante intervenciones concretas a lo largo de la vida.

Qué establecen las nuevas directrices de la OMS #

El 16 de julio de 2026, la OMS publicó una versión actualizada de sus directrices sobre reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Estas directrices —que amplían y actualizan las recomendaciones previas emitidas por el organismo en 2019— están dirigidas a los países y ofrecen recomendaciones basadas en evidencia para prevenir o retrasar la aparición de la demencia a lo largo del curso de la vida.

Según el documento, factores de riesgo modificables como el consumo de tabaco, el consumo de alcohol, el aislamiento social, la inactividad física, la contaminación atmosférica y enfermedades no transmisibles (ENT) como la hipertensión o la diabetes pueden representar cerca del 45 % del riesgo total de demencia. Este dato es central en la argumentación de la OMS: casi la mitad del riesgo no es inevitable, sino que puede abordarse.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, señaló en la presentación de las directrices: «Hoy tenemos más información que nunca sobre qué impulsa el riesgo de demencia, y estas directrices traducen estos conocimientos en medidas prácticas».

Qué recomiendan concretamente las directrices #

Las directrices actualizadas agrupan sus recomendaciones en tres grandes áreas:

Conductas y estilo de vida: La OMS recomienda el entrenamiento cognitivo, la estimulación cognitiva y la participación en actividades sociales para adultos con capacidad cognitiva normal o con deterioro cognitivo leve. También promueve el aumento de la actividad física, el abandono del tabaco y la reducción del consumo de alcohol, así como la adopción de una dieta saludable.

Factores ambientales: Una novedad relevante en esta versión es la inclusión de una recomendación específica para reducir la exposición a la contaminación atmosférica, reconocida ahora como factor de riesgo modificable para la demencia.

Manejo de condiciones médicas: El control de afecciones cardiometabólicas como la hipertensión, la diabetes y la hipercolesterolemia figura entre las intervenciones recomendadas. Las directrices también señalan que el uso de auxiliares auditivos puede incorporarse como parte de las estrategias de reducción de riesgo.

Es importante destacar que cualquier decisión sobre el manejo de estas condiciones médicas debe tomarse en consulta con un profesional de la salud, quien podrá evaluar cada caso de manera individualizada.

Qué no recomienda la OMS: Las directrices son explícitas en desaconsejar la suplementación con vitaminas B y E, omega-3, ácidos grasos poliinsaturados o multivitaminas y minerales como intervención para reducir el riesgo de deterioro cognitivo o demencia, salvo que exista una deficiencia diagnosticada. El organismo justifica esta postura en la falta de evidencia de que los beneficios superen los posibles efectos adversos.

Qué significan estos resultados en términos generales #

Las directrices de la OMS no sugieren que la demencia sea completamente prevenible, sino que una proporción sustancial del riesgo puede reducirse con intervenciones que ya existen y que son, en muchos casos, accesibles. La integración de servicios relacionados con las ENT, la salud mental y la salud cerebral aparece como una estrategia clave para reducir la carga de la demencia en las próximas décadas.

La dimensión económica también es considerable: según el organismo, el costo anual de la demencia para la economía mundial se estima en 1,3 billones de dólares estadounidenses, y aproximadamente la mitad de esa cifra corresponde a cuidados no remunerados prestados por familiares y personas cercanas.

Qué significa para América Latina #

La región latinoamericana presenta una alta prevalencia de varios de los factores de riesgo identificados por la OMS: hipertensión, diabetes, sedentarismo y consumo de tabaco y alcohol son problemas de salud pública documentados en múltiples países. Esto sugiere que la implementación de las directrices podría tener un impacto relevante en la región, aunque las condiciones de acceso a servicios de salud, los recursos disponibles y las capacidades de los sistemas sanitarios varían considerablemente entre países.

La OMS señala que las directrices están diseñadas para que los países puedan implementarlas de manera inmediata, lo que podría facilitar su adopción incluso en contextos con recursos limitados, siempre que exista voluntad política y planificación adecuada.

Limitaciones y lo que falta por confirmar #

Las propias directrices reconocen que la base empírica, aunque ha crecido de manera significativa desde 2019, sigue siendo un campo en desarrollo. La demencia es una condición multifactorial y compleja, y la evidencia sobre algunas intervenciones específicas —como el uso de auxiliares auditivos o el impacto de la contaminación atmosférica— puede ser más sólida en unos contextos que en otros.

Además, las directrices están dirigidas a países y sistemas de salud, no a individuos de manera directa. Su traducción en programas concretos, accesibles y equitativos dependerá de decisiones políticas y de implementación que aún están por definirse en muchos territorios.

Consulta con un profesional de salud #

Las directrices de la OMS ofrecen un marco de referencia valioso para orientar políticas públicas y decisiones individuales informadas, pero no reemplazan la evaluación médica personalizada. Si tienes preocupaciones sobre tu salud cognitiva, el historial de demencia en tu familia o el manejo de condiciones como la hipertensión o la diabetes, lo más indicado es consultar con un médico o especialista que pueda orientarte de acuerdo con tu situación particular.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud (OPS), 16 de julio de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje del riesgo de demencia puede prevenirse según la OMS?

Según las nuevas directrices de la OMS, factores de riesgo modificables podrían representar cerca del 45 % del riesgo total de demencia. Esto incluye conductas como el consumo de tabaco y alcohol, el sedentarismo, el aislamiento social y condiciones médicas como la hipertensión y la diabetes.

¿Cuántas personas en el mundo tienen demencia?

De acuerdo con los datos citados por la OMS en sus directrices de 2026, más de 57 millones de personas viven con demencia en el mundo, y cada año se diagnostican aproximadamente 10 millones de casos nuevos.

¿Qué es la enfermedad de Alzheimer y qué relación tiene con la demencia?

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia. Según la OMS, se estima que representa entre el 60 % y el 70 % de todos los casos de demencia a nivel mundial.

¿Los suplementos vitamínicos ayudan a prevenir la demencia?

Las directrices de la OMS no recomiendan la suplementación con vitaminas B, E, omega-3 ni multivitaminas como estrategia para reducir el riesgo de demencia, salvo que exista una deficiencia diagnosticada, debido a la falta de evidencia de beneficios que superen los posibles efectos adversos.

¿Qué hábitos recomienda la OMS para reducir el riesgo de demencia?

Según las directrices actualizadas, la OMS recomienda aumentar la actividad física, abandonar el tabaco, reducir el consumo de alcohol, adoptar una dieta saludable, participar en actividades sociales y cognitivas, controlar la hipertensión y la diabetes, y reducir la exposición a la contaminación atmosférica. Cualquier cambio relevante debe consultarse con un profesional de salud.

Fuente original: Organización Panamericana de la Salud (OPS) — Español

Artículo divulgativo reescrito en español por PulsoSano. Consulta el original para detalles técnicos y referencias bibliográficas completas.

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