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Salud Mental Publicado el · 4 min de lectura

Obesidad y estigma: el malestar emocional que rara vez se debate

El sufrimiento emocional de las personas con obesidad permanece invisible en el debate público y muchas veces las propias personas afectadas no lo reconocen como algo de lo que se pueda hablar, según una experta del Kintsugi Institute.

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Obesidad y estigma: el malestar emocional que rara vez se debate

El silencio que rodea al malestar emocional en la obesidad #

Cuando se habla de obesidad en medios de comunicación o redes sociales, el foco suele recaer en cifras de peso, índices de masa corporal o riesgos cardiovasculares. Lo que casi nunca aparece en ese debate, según señala Noelia Alonso Cabarga, directora del Kintsugi Institute, es el malestar emocional que experimentan las personas que viven con esta condición. Esta ausencia no es casual: refleja una brecha profunda entre la dimensión física de la obesidad y su dimensión psicológica, que con frecuencia permanece invisible tanto para la sociedad como para quienes la padecen.

El estigma asociado a la obesidad tiene raíces culturales y sociales complejas. Durante décadas, el sobrepeso y la obesidad han sido representados en el imaginario colectivo como el resultado de falta de voluntad o de malos hábitos individuales, ignorando la interacción de factores genéticos, metabólicos, ambientales y psicológicos que la ciencia médica reconoce hoy como determinantes. Esta narrativa simplificada alimenta juicios negativos que las personas con obesidad internalizan, lo que puede traducirse en vergüenza, aislamiento y dificultad para pedir ayuda.

Qué señala la experta y cuál es el problema central #

De acuerdo con lo declarado por Noelia Alonso Cabarga, directora del Kintsugi Institute, a EFE Salud, el malestar emocional de las personas con obesidad «casi nunca ocupa el centro del debate en las redes sociales». Más llamativo aún, según la especialista, es que muchas veces las propias personas afectadas no identifican ese sufrimiento como algo de lo que «se pueda o se deba hablar».

Esta observación apunta a un fenómeno conocido en psicología como estigma internalizado: cuando los mensajes negativos del entorno son asimilados por la propia persona hasta el punto de que esta deja de percibir su dolor emocional como legítimo o digno de atención. En ese contexto, buscar apoyo psicológico puede sentirse innecesario o incluso una señal de debilidad adicional, lo que perpetúa el ciclo de sufrimiento silencioso.

El Kintsugi Institute, desde cuya dirección habla Alonso Cabarga, toma su nombre del arte japonés de reparar objetos rotos con oro, una metáfora que en el ámbito de la salud mental alude a la posibilidad de sanar integrando las experiencias difíciles en lugar de ocultarlas.

Qué significan estas observaciones en términos generales #

Las palabras de la experta invitan a replantear cómo se aborda la obesidad desde una perspectiva integral. Tratar únicamente el peso corporal sin atender el estado emocional de la persona puede resultar insuficiente, ya que el bienestar psicológico influye en la motivación, la adherencia a cambios de hábitos y la calidad de vida en general.

La literatura científica ha documentado que las personas con obesidad presentan tasas más elevadas de depresión, ansiedad y baja autoestima en comparación con la población general, aunque la relación entre ambas condiciones es bidireccional y compleja. El estigma —tanto el social como el que proviene de entornos sanitarios— ha sido identificado como un factor que puede empeorar estos indicadores de salud mental, según investigaciones previas en el campo.

Es importante subrayar que estas observaciones no implican que toda persona con obesidad experimente malestar emocional, ni que dicho malestar sea inevitable. Cada situación es única y requiere una evaluación individualizada por parte de profesionales de la salud.

Qué significa para América Latina #

En la región latinoamericana, la obesidad es una condición de alta prevalencia que afecta a personas de distintos grupos de edad, nivel socioeconómico y contexto cultural. Sin embargo, los sistemas de salud de muchos países de la región históricamente han priorizado la atención de las consecuencias físicas de la obesidad —diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares— sobre sus dimensiones psicológicas y sociales.

A esto se suma que el acceso a servicios de salud mental sigue siendo limitado en gran parte de América Latina, ya sea por barreras económicas, geográficas o culturales. En ese escenario, el estigma puede actuar como una barrera adicional: si una persona no reconoce su propio malestar emocional como algo legítimo —tal como describe Alonso Cabarga—, es menos probable que busque o exija atención psicológica dentro del sistema de salud.

Fomentar conversaciones abiertas sobre la dimensión emocional de la obesidad, tanto en redes sociales como en consultorios y espacios comunitarios, podría contribuir a reducir esa brecha y a que más personas accedan a un acompañamiento integral.

Limitaciones de la información disponible #

El material disponible para este artículo corresponde al extracto introductorio de una nota publicada por EFE Salud, que recoge las declaraciones de una profesional del ámbito de la salud mental. No se trata de un estudio clínico con muestra definida, metodología publicada en revista científica ni datos estadísticos propios, por lo que las afirmaciones deben entenderse como perspectiva experta cualitativa y no como evidencia cuantificada.

Para profundizar en la magnitud del problema, sería necesario contar con investigaciones específicas sobre la prevalencia del estigma internalizado en personas con obesidad en contextos latinoamericanos, así como estudios que evalúen el impacto de intervenciones psicológicas en esta población.

La importancia de consultar con un profesional de salud #

Si usted o alguien cercano vive con obesidad y experimenta malestar emocional —ya sea tristeza persistente, ansiedad, baja autoestima o sensación de aislamiento—, es fundamental buscar orientación de un profesional de salud mental. Un psicólogo, psiquiatra o médico de cabecera puede ofrecer una evaluación adecuada y proponer un acompañamiento adaptado a cada situación particular.

Ningún artículo de divulgación, por bien intencionado que sea, reemplaza la consulta individualizada con un especialista. La salud emocional es parte integral de la salud general, y merece la misma atención que cualquier otro aspecto del bienestar.

Fuente original: EFE Salud

Preguntas frecuentes

¿Qué es el estigma en la obesidad y cómo afecta a las personas?

Según la perspectiva recogida por EFE Salud, el estigma asociado a la obesidad puede llevar a que las propias personas afectadas no reconozcan su malestar emocional como algo legítimo o del que se pueda hablar, lo que dificulta que busquen apoyo.

¿Por qué el malestar emocional de las personas con obesidad no se debate más?

De acuerdo con Noelia Alonso Cabarga, directora del Kintsugi Institute, ese sufrimiento casi nunca ocupa el centro del debate en redes sociales, y muchas veces las personas afectadas no lo identifican como algo de lo que se deba hablar.

¿La obesidad afecta la salud mental?

La nota de EFE Salud señala que existe un malestar emocional frecuentemente silenciado en personas con obesidad; para una evaluación personalizada, es necesario consultar con un profesional de salud mental.

¿Dónde puedo buscar ayuda si tengo obesidad y me siento mal emocionalmente?

Lo más recomendable es acudir a un médico de cabecera, psicólogo o psiquiatra, quienes pueden ofrecer una evaluación individualizada y orientar sobre las opciones de acompañamiento disponibles.

Fuente original: EFE Salud

Artículo divulgativo reescrito en español por PulsoSano. Consulta el original para detalles técnicos y referencias bibliográficas completas.

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